Cómo recuperar el IVA de los tiques

Las empresas pueden recuperar el IVA de las actividades relacionadas con su actividad o su promoción. Una deducción incorrecta puede suponer una sanción del 50% de la cuota.

Un empresario no debería olvidarse de un impuesto que grava, en muchos casos, hasta con un 21% los bienes y servicios que adquirimos. El IVA cobra especial valor cuando las firmas pueden recuperarlo en aquellas actividades que están relacionadas con su actividad o su promoción.

Guardar los tiques en un cajón por si hubiera una inspección de Hacienda no es suficiente. Para poder deducirse este impuesto, la empresa debe disponer de facturas completas, en las que se identifique claramente quién es el receptor y el prestador del servicio. Así, es necesario que tanto los gerentes como sus empleados implanten la costumbre de solicitarlas cada vez que hagan un gasto fuera de la oficina y no marcharse del local hasta que la tengan en su poder, ya que la promesa de enviarla por correo no siempre se cumple. Todo esto cobrará especial importancia a partir del 1 de enero de 2017, ya que la intención de la AEAT es que el IVA se gestione casi a tiempo real. A partir de esa fecha, todas las sociedades que facturen más de seis millones de euros al año tendrán un máximo de cuatro días para comunicar a Hacienda toda la información fiscal de las facturas emitidas o recibidas. Las empresas más pequeñas también podrán acogerse a este sistema previa inscripción en la AEAT, lo que supondrá que sea la Agencia Tributaria quien lleve los libros de registros del IVA.

María Antonia Azpeitia, responsable del área de IVA del despacho Baker & McKenzie, alerta de las repercusiones que tiene una gestión incorrecta del impuesto, una práctica demasiado habitual. «Aparte de la pérdida de la posibilidad de deducir el IVA pagado y de la obligación de pago de intereses de demora, puede suponer una sanción que, a priori, será como mínimo del 50% de la cuota», incide. Por ejemplo, deducir 2.100 euros en tiques sin factura supondría una sanción de 1.050 euros, que puede quedarse en hasta 551,25 euros, si se aplican las reducciones por conformidad y pago en periodo voluntario.